Señor… ayúdame a decir la verdad delante de los fuertes y a no decir mentiras para ganarme el aplauso de los débiles.
Si me das fortuna, no me quites la razón.
Si me das éxito, no me quites la humildad.
Si me das humildad, no me quites la dignidad.
Ayúdame siempre a ver la otra cara de la medalla, no me dejes inculpar de traición a los demás por no pensar igual que yo.
Enséñame a querer a la gente como a mí mismo y a no juzgarme como a los demás.
No me dejes caer en el orgullo si triunfo, ni en la desesperación si fracaso.
Más bien recuérdame que el fracaso es la experiencia que precede al triunfo.
Enséñame que perdonar es un signo de grandeza y que la venganza es una señal de bajeza.
Si me quitas el éxito, déjame fuerzas para aprender del fracaso.
Si yo ofendiera a la gente, dame valor para disculparme y si la gente me ofende, dame valor para perdonar.
¡Señor… si yo me olvido de ti, nunca te olvides de mí!
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2 comentarios:
Nunca te olvides de Él, es lo mas grande que tenemos
Pues si, estoy con el anónimo.. es lo mas grande que tenemos, y esta oración la deveriamos hacer todos... hay tantas cosas que debemos aprender, como a perdonar, a decir la verdad, a ser humildes... como cuesta hacer todas estas cosas...
un besazo JAI!!!
a ver cuando te veo... q ya no se te ve el peloooo!
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